lunes, 20 de abril de 2015

TEMOR AL NAUFRAGIO






Esta mañana he quedado con mi futura socia de un interesante proyecto multimedia que vamos a arrancar.
La conocí en el curso de emprendimiento periodístico. Desde el primer momento conectamos bastante y cuando hicimos la puesta en común de nuestras ideas nos dimos cuenta de que podría ser interesante trabajar juntas. 

A mi siempre me ha rondado la idea de convertirme en empresaria. Me ha disuadido el enorme curro que supone arrancarla; me ha alentado la libertad que te da ser dueña de tu tiempo para organizarte como quieras. Lo que más nos vamos a jugar es tiempo e ilusión. Y como ya he salido de varias ruinas emocionales, no me preocupa el fracaso. Precisamente hemos pensado en una empresa que requiere poca inversión porque no está la cosa como para arriesgar mucho dinero.

No me quiero forrar ni mucho menos. Sólo quiero poder desempeñar algo que creo que se me da bien, aportar alguna satisfaccción a mis clientes y conseguir los ingresos suficientes para llevar una vida tranquila.

En medio de esta realidad, tan personal como lo es la de cada ser humano, acabo de ver el informativo de hoy que casi me hace llorar y desde luego me ha dejado bastante tocada.

Arranca con el niño de 13 años que se disponía a matar a un listado de no sé cuántos profesores y alumnos y que, efectivamente se ha llevado por delante la vida de un pobre maestro de sociales que probablemente ni siquiera estaba en la lista porque sólo llevaba dos semanas en el centro.


He pensado en mi profesor de sociales, el Sr. Don Juan. Un hombre encantador que me motivó lo suficiente como para aprender con gusto todas las capitales del mundo. Me enseñó a reflexionar sobre los relevantes datos demográficos y a dibujar el trazado de los ríos de España en mi cabeza. Luego he pensado en el peor profesor que he tenido en mi vida. Una persona muy chunga (seguro que todos los que habeis ido a mi colegio sabéis quién es). Pero tampoco le he deseado nunca la muerte, aunque reconozco que no lloré cuando me contaron que había fallecido.
Y sigo sin poder entender cómo un niño de 13 años puede hacer algo así.

La siguiente noticia hablaba de las muy probables 700 víctimas del naufragio de un barco de 20 metros de eslora en el Canal de Sicilia, en la costa Norte de Libia. Pienso en el concepto de densidad de población que me enseñó Don Juan y no logro viasualizar 700 seres humanos hacinados en tan reducido espacio. Lo que si visualizo (porque sale una foto en la tele) es la imágen del hijo de puta que les metió ahí dentro, porque, por lo visto es un tipo que se vanagloria en internet de haber sacado de África a más de 8.000 inmigrantes. Vivos o muertos, porque lo último que le importa es cuántos se hunden para siempre con todos sus sueños mientras él se hace cada vez más rico. 

Pienso que soy una privilegiada por no tener que jugarme la vida para perseguir mis sueños.

La siguiente noticia habla del proceso judicial contra Rodrigo Rato. Por lo visto el Juzgado de Madrid traslada el caso a la Audiencia Nacional. Pienso cuánto hijo de puta hay también en el primer mundo aprovechándose de jugar con los sueños de la gente que no tiene en absoluto sus mismos privilegios.

Los ministros de Asuntos Exteriores de la UE han anunciado que discutirán este lunes en Luxemburgo la complicada situación de los cementerios flotantes en el Mediterráneo. Menudo marrón que tienen.

En el fondo del todo subyace un concepto clave: la impunidad.

¿Cómo puede haber una falta de castigo para actos tan salvajes?

Luego ves cómo la justicia se ceba precisamente con los más débiles. Con los pequeños empresarios y ciudadanos medios axfisiados por una crisis originada por los mismos privilegiados que se van a beneficiar de ella.

Tengo mucha suerte de estar en el medio. Jamás explotaré a un trabajador por muy bien que me vaya en la empresa y afortunadamente jamás tendré que jugarme la vida para salir de una situación desesperada. 

Sé que soy una romántica, pero no veo tan difícil poder convivir en un mundo más justo.


Jarcha - Libertad sin ira







 

 











1 comentario:

  1. En España hay mucho corrupto suelto... Y se juntan la mayoria con la politica...
    Sin trabajar algunos desde q entraron en el partido... Y tienen q votar e incluso se equivocan de boton...

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