domingo, 25 de octubre de 2015

ETERNO RETORNO, HASTA SIEMPRE

ETERNO RETORNO


En mi último post hablaba de la sinceridad. 

Sinceramente, ya no soy una mujer fuera de foco. Es más, he alcanzado un grado de nitidez visual que roza la clarividencia.(Interesados en que os lea el futuro podéis mandar un privado)

Por eso hoy sí quiero poner fin a este blog.       
Por estas fechas, hace dos años, perdí a mi pareja de vida. Ahora soy consciente de que estuve todo este tiempo llorándolo sin querer llorarlo. Y de que probablemente fue aquello lo que más nubló mi visión.

El viernes hablaba con otra amiga divorciada de lo difícil que resulta romper con el padre de tus hijos. Ella me comentaba que era como tener que reconstruirse desde cero. Me pareció una gran definición.

Para ello necesitas todo el apoyo del resto de tus seres más queridos. A mi me faltó mi madre. Y me faltará siempre, porque una madre es lo más preciado que uno tiene en la vida. Una madre es el puñetero amor incodicional, aunque sea la peor madre del mundo. En el caso de la mía era encima una de las más bellas personas que he conocido. Sabía amar sin consentir. Su lema era "ayudo a quien se ayuda". Pero bueno, no me quiero poner ñoña. Además, ahora que me he encontrado conmigo misma, la noto mucho más cercana.

No soy psicóloga, pero imagino que está muy estudiado que cuando a uno no le gusta su realidad y no puede cambiarla, trata de escaparse de ella. 

El problema viene cuando las circunstancias se ponen tan adversas que tienes que salir corriendo para sobrevivir. Y en esa huída hacia adelante, cuando por fin te paras a resoplar en un descampado creyendo que ya estás a salvo, vas y te das cuenta de que en esa huída te has dejado tu identidad. Pero no pasa nada. Eres una mujer fuera de foco. Todo vale. Puede resultar muy divertido empezar una nueva vida sin identidad. 

Tus buenos amigos de siempre (incluyo por suepuesto a mi familia) te tratan igual. Es más. Te siguen la corriente, pobrecita. Y tienen una enorme paciencia. Tu estableces nuevas relaciones, generalmente con otros seres "sin identidad". Pero ves que no avanzas. Cada vez estás más enredada y por fin descubres que no te queda otro remedio que hacer un viaje interior.

Sin saberlo, este blog ha sido mi camino para encontrarla. Ahora lo veo evidente. La vida se entiende mirando para trás. De nuevo el poema me queda la palabra, que en su día utilicé en un post.


EN EL PRINCIPIO 

Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.
Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.
Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.

(BLAS DE OTERO)


Mi hermano siempre ha admirado mucho mi capacidad para "desnudarme" en este blog. Pero es que uno no se puede limpiar bien cuando está vestido. Es como recuperar la identidad disfrazado de camaleón. 

Lo cierto es que una de las satisfacciones más inesperadas y grandes que me ha dado este blog ha sido descubrir el enorme respeto que la gente ha mostrado ante "mi desnudo integral".

Nuestras relaciones serían infinitamente mejores si nos desnudáramos más a menudo. Entiendo que haya miedete. El mayor de todos, el de ser aceptados tal y como somos. Pero es la pescadilla que se muerde la cola porque si no nos mostramos tal y como somos, tampoco nos van a querer de verdad. Querrán a esa proyección que queremos dar de nosotros mismos. Eso tiene que ser muy triste, y agotador. Además, tarde o temprano te tienes que quitar el maquillaje y la faja reductora. Y sé de alguno que ha salido corriendo...


PARA VIVIR NO QUIERO
 
Para vivir no quiero
islas, palacios, torres.
¡Qué alegría más alta:
vivir en los pronombres!

Quítate ya los trajes,
las señas, los retratos;
yo no te quiero así,
disfrazada de otra,
hija siempre de algo.
Te quiero pura, libre,
irreductible: tú.
Sé que cuando te llame
entre todas las gentes
del mundo,
sólo tú serás tú.
Y cuando me preguntes
quién es el que te llama,
el que te quiere suya,
enterraré los nombres,
los rótulos, la historia.
Iré rompiendo todo
lo que encima me echaron
desde antes de nacer.
Y vuelto ya al anónimo
eterno del desnudo,
de la piedra, del mundo,
te diré:
«Yo te quiero, soy yo».
 
Pedro Salinas, 
 
La voz a ti debida, 1933



En su día un desconocido me apuntó que encontrar la fuerza sólo era la mitad de la solución. Cuando por fin la encontré me preguntaba cuál sería la otra mitad. Ya está: La identidad. La identidad podría definirse como esa mezcla de memoria y voluntad. 
De nuevo las tres potencias del alma: memoria, entendimiento y voluntad.

Si. He estado muy perdida. Pero para encontrarse bien hay que perderse bien. Al fin y al cabo el motor del universo es precisamente la energía oscura.

Ahora creo estar preparada para coger mi ropa y seguir luchando por lo que todos deberíamos luchar. Por un mundo mejor. Y no es que vaya a fundar mañana una ONG, pero al menos empezaré por tratar de no gritar a mis hijos.


Michael Jackson - Heal The World

https://youtu.be/BWf-eARnf6U

Gracias a todos por haber compartido este viaje conmigo.



jueves, 22 de octubre de 2015

SINCERAMENTE




Hay que reconcer que, casi siempre, que te digan la verdad jode que te cagas.

Anoche vino a cenar mi amiga Montse con su chico. Yo profeso la máxima de que los amigos de mis amigos son mis amigos. En el caso de las parejas, como los hombres que hacen felices a mis amigas no pueden ser mis hombres, pues simplemente les hago la ola. Ojo, no porque mis amigas sean exigentes (qué menos), sino porque no abundan tales casos entre el género masculino.

Pero nuestro nuevo fichaje es mucho hombre, así que anoche, justo cuando estaba a punto de hacerle la ola, no sé cómo acabó consiguiendo que me rompiera encima. Bueno sí sé cómo...

Estábamos hablando de lo difícil que resulta a veces ver las cosas con claridad. De lo descolocado que te quedas cuando pierdes a tu pareja, más si es el padre de tus hijos y bla, bla, bla...(Hasta yo empiezo a estar hasta las narices de esta cantinela) De lo difícil que resulta en muchas ocasiones tomar una decisión firme. Y de que a veces no queda otro remedio que moverse entre la ambigüedad y la escala de grises.

Ahí estaba yo justificando todo tipo de comportamiento entre dos aguas. Reivindicando el derecho a estar perdida. A reincidir en los errores. Entonces, con la enorme sonrisa que siempre le acompaña, soltó un amargo discurso sobre el valor de las personas honestas, sobre lo difícil y lo fácil que resultaba ser completamente sincero. Y sobre el hartazgo y la despreciable frivolidad que maceraba bajo la cobarde excusa de - uy!, yo es que no lo veo muy claro...

Al principio traté de rebatirle con todas las fuerzas de mi desesperación. Pero él seguía aplastándome con la irrefutable losa de la puñetera razón.

Evidentemente ganó él. 

Hace poco me preguntaba un amigo que si aún tenía fé en el amor y en el hombre. Le respondí que por supuesto. Luego encima le escribí aquello de que es más importante lo que hacemos que lo que sentimos.

Ya me vale de pregonar sin dar ejemplo. De ver la paja en el ojo ajeno. De protagonizar comportamientos que antes condenaba sin vacilar.

Ya estoy harta de coquetear con el lado oscuro. Si al menos tuviera huevos de meterme del todo y llevarme por delante a unos cuantos hijos de puta...

Pero soy de naturaleza Jedi. Qué le vamos a hacer.

Así que gracias a Emilio y a su heróica sinceridad, por haberme devuelto a la Órden.

The force is calling to you... Just let it in!!!

Star Wars: The Force Awakens Trailer




viernes, 16 de octubre de 2015

Amantes de los gatos, sufridores impenitentes

Hace tiempo un buen amigo me explicaba con convicción científica la teoría de que las mujeres amantes de los gatos eran impenitentes a la hora de escoger la pareja que más les pudiera hacer sufrir.

A continuación expongo sus acertadas teorías:


1. Los gatos, como los tíos egoístas, van a su puta bola. Está demostrado que reconocen perfectamente la voz de sus amos cuando les llaman, pero les ignoran por completo deliberadamente. 





Es más. Distinguen perfectamente si tu tono de voz del bis bis es para regañarles por haber hecho algo mal o para ofrecerles algo bueno. En la segunda opción te garantizo que aparecen quemando pezuña derrapando por la esquina del pasillo. En la primera igual un día salen por la puerta y no los vuelves a ver...


2. Los gatos, como los machos alpha que necesitan reafirmar su hombría constantemente, anteponen su instinto cazador a tu sentido de la decencia y el decoro. 







Lo bueno de convivir con un depredador así es que al final te endureces. 
Este verano mi gata me llamó con su maullido tembloroso de excitación triunfal. Me acerqué resiganda a ver qué había pillado esta vez. Cuando llegué ante sus pezuñas, pude comprobar cómo jugaba maquiavélicamente con un pobre topo agonizante. Le dejaba escapar, pero en el último instante le echaba la zarpa para lanzarlo por los aires como una pelota. Recordé la última lagartija a la que había intentado salverle la vida. Me la encontré tiesa dos días después. Así que esta vez opté por la no injerencia, como EEUU en Siria. Decidí dejarla disfrutar de su trofeo y me fui a hacer la compra. A la vuelta me encontré al pobre topo muriendo entre convulsiones. Ni rastro de la gata. Ya debía de estar diviertiéndose con otro animalillo que aún pudiera escapar de sus garras. No me quedó otro remedio que envolver al topo con una servilleta de papel y pisarle la cabeza para que dejara de sufrir.
Lo que hay que hacer por amor...

3. Los gatos, como los hombres sin medida, te devoran hasta el alma en cuanto les das un poco de confianza.




Pero es que te devoran con tanta dulzura al principio que luego si hay que curarse algún arañazo, pues se cura. Además acabas ejercitando unos reflejos increíbles y al final hasta consigues retirar la mano a tiempo.


4. Los gatos, como los hombres que desafían tus límites, consiguen que al final te acabes adaptando a aceptarles como son.





Conclusión. Si te gustan los gatos, estás sentimentalmete jodida. O si estás sentimentalmente jodida, te gustan los gatos. 

Eso sí. La diversión está garantizada. Y si no que se lo digan a mi buena amiga Mónica. 


Roberto Carlos "El gato que está triste y azul" 

 (Para todos los amantes de los gatos. En especial para mi viejo amigo Favila, de quien saqué las viñetas que ilustran el post y que perdió a su gato hace poco. Y por supuesto para Mónica, que es evidente que ya ama a su gato)

https://youtu.be/bnZPBin7jLk

domingo, 11 de octubre de 2015

OTOÑO CON UNA PIERNA ROTA

RESISTIENDO AL DESTINO


Domingo de otoño con una pierna rota. Tiempo para descubir la belleza que se esconde en unas gotas de agua suspendidas a la intemperie en la punta de las hojas de un árbol. Gotas limpias y puras que se resisten a sucumbir a su inexorable destino. Gotas que han logrado ser inmortalizadas por mi objetivo en la inefable belleza de la lucha por una causa perdida.

Tiempo para reflexionar sobre ese extraño sentimiento que impregna las más puras motivaciones: Love.

El amor no se busca, te encuentra.
No pide permiso, entra sin llamar.
Se cuela sigiloso hasta la cocina y cuando te das cuenta, la única manera de expulsarlo es quemar la casa... contigo dentro.

El amor no perdona, ni tampoco olvida.
Utiliza el daño para apuntalar la torre más alta.
Nubla los malos recuerdos con la apabullante estela de un futuro imparable. 

El amor no ataca... ni se defiende.
Es la sombra ingobernable de Peter Pan, que te asusta acechante cuanto mayor es la oscuridad y te permite resplandecer sobre la luz. Sombra que se cierne maléfica sobre ti si tratas de manipularla y te envuelve de plenitud si la aceptas como es.

El amor no se destruye, ni se transforma. Se evapora sigiloso como se impregnó. Y te das cuenta cuando ya es demasiado tarde para recuperarlo. Cuando tu esencia se encuentra perdida en un vacío abrumador.

Sólo un eco te acompaña en esa fría soledad que te quema por dentro. El eco de tantas preguntas sin respuesta.

¿Por qué lo busqué desesperadamente?
¿Por qué quemé la casa... conmigo dentro?
¿Por qué no supe usar el daño para apuntalar?
¿Por qué no lo acepté como era?
¿Por qué no supe retenerlo?

Y yo me imploro: ¡Sal de esa cueva laberíntica de interrogantes zarzas envenenadas con las espinas de una falsa protección!

El amor no se cuestiona. El amor es la certeza absoluta. Aunque sólo dure lo mismo que esas inmortales gotas de agua, antes de estrellarse contra su cruel destino.

Buen domingo a todos!!!! 
Y hacer el favor de caminar por lo seagu...

The Walkabouts & Tindersticks - Take me



https://youtu.be/9XWkgiHcVHQ



jueves, 8 de octubre de 2015

RECUERDO CUANDO TE RECORDABA



Mi primer cortometraje se titulaba REC. Sé lo que estáis pensando, pero ellos me copiaron. Y el argumento no tiene nada que ver.
Trataba de una joven romántica que volvía a su tierra asturiana y recordaba a un antiguo novio del que seguía enamorada.
Era bastante autobiográfico. De hecho aún recuerdo la etapa que salí con ese chico como una de las más felices de mi vida.

El trasfondo de la peli era la idealización de los recuerdos. Aquella joven nostálgica se cuestionaba hasta qué punto su cerebro había podido magnificar el amor pasado transformando una historia de aquí te pillo aquí te mato en Romeo y Julieta. Es curioso que a mis 26 años yo pensara tristemente que "cualquier tiempo pasado fue mejor". Ahora creo firmemente que "lo mejor está por venir", aunque en ocasiones puntuales me veo apelando mucho al "virgencita, virgencita, que me quede como estoy".

Si algo bueno traen los años es la experiencia y con ella, a poco que usemos el coco, la sabiduría. En aquel cortometraje la mejor amiga de la protagonista deducía que probablemente recordábamos el pasado mejor de lo que había sido para ser más felices. Yo con el tiempo he aprendido más bien a objetivizar el pasado. Sobretodo para no cometer los mismos errores.

A lo mejor resulta que el hombre tropieza dos veces con la misma piedra porque su recuerdo cabrón va y transforma lo que fue un puñetero infierno en un idílico paraíso que nunca sucedió. 

Por supuesto que hay que amar siempre como si nunca nos hubieran hecho daño. Pero debemos tener muy presente quién, cómo, cuándo y por qué nos ha herido. Más que nada para ahorrarnos un poquito de sufrimiento inecesario.

Recientemente he escuchado dos historias similares de personas que llegan a abrazar el calor de su hogar y se encuentran con el gélido abandono de su pareja. Después de comprobar que no han dejado ni una triste muda sucia de recuerdo, marcan el teléfono de "Mi Gordi" para descubrir que han sido bloqueados. ¿Cómo se puede hacer algo así? En un caso ella estaba divorciada con una hija y llevaban viviendo juntos un año y medio. ¿Qué le cuentas a esa niña?.

Me comentaba un amigo psiquiatra que lo más intolerable de una persona era la falta de honestidad. Estoy de acuerdo, pero un comportamiento así va más allá para llegar a incurrir en una falta de humanidad. Qué le costara al abyecto ser dejar al menos una nota diciendo "Sonríe. Soy una rata despreciable y lo mejor que te puede pasar es que salga de tu vida".

A mis cuarenta años he conseguido aprender a recordar a las personas en su justa medida. 

Y en medio de tanta inmundicia de seres cobardes y dañinos que no te dejan otro remedio que tener que olvidarlos, de pronto un amigo te hace recordar lo bien que te hacía recordarle.

Nuestra identidad se forja con la suma de pequeñas acciones. TODO IMPORTA. Desde llegar puntual a la primera cita, hasta despedirse con humanidad cuando crees que la relación no da más de sí. Pasando por un pequeño detalle cuando menos lo esperas, un mensaje que no diga nada, un escrito íntimo y personal que lo diga todo, un plan propuesto con ilusión, una recomendación que saben que te hará bien o te gustará, porque te conocen... 

Todas esas pequeñas acciones que te recuerdan que puedes contar con esa persona. No uno, ni dos...


Michael Tolcher & Gareth Asher - Sooner Or Later

martes, 6 de octubre de 2015

REFERENCIAS



Recuerdo perfectamente la primera vez que vine a Madrid con mi familia. Yo tenía ocho años. Era la boda de mi primo Joaquín y mis padres como siempre muy animosos, decidieron aprovechar para organizar las visitas turísticas de rigor en la gran capital.

No sé cómo nos pudo dar tiempo a ver tantas cosas. Si no fuera porque el obturador de la cámara de mi padre lo registró todo, pensaría que parte había sido imaginado. Pero ahí estoy yo, con una bolsa de cacahuetes delante de los monos del Zoo; con pose congelada en el Museo de Cera; compartiendo un remo con mi hermano en la barca del Retiro; o poniendo cara de flipe delante de la montaña rusa. 

Lo cierto es que hay fotos de todo menos de la boda. Que por cierto, también recuerdo que era mi primera boda y yo estaba tan nerviosa que me entró cagalera. Al final llegamos tarde por mi culpa, que no acababa de conseguir separarme del water. Mi madre se moría de risa y decía que menos mal que no era la novia, que si no se tendría que acabar cancelando la boda. Me dejó algo preocupada durante un tiempo. Con los años fui aprendiendo a quitarle hierro a este tipo de asuntos sociales, y el día de mi boda estaba tan tranquila que ni siquiera me alteró el hecho de llegar antes que el novio.

La obsesión de mi padre, aparte de inmortalizar nuestra visita a la capital, era que no nos perdiéramos entre tanta muchedumbre. Por eso cada vez que entrábamos en un concurrido recinto nos decía, -si alguien se pierde que venga aquí y me espere, que yo vengo a buscaros. Y a continuación nos explicaba que debíamos encontrar referencias para saber llegar a ese sitio. No avanzábamos hasta que no le demostrábamos que teníamos nuestro particular caminito de migas de referencia.

No es por hacerle la pelota porque me está cuidando de manera impagable estos días de pata quebrada y aún no ha tirado a ninguno de mis hijos por la ventana. (De momento sólo ha sido defenestrada la gata, que de paso ha demostrado su absoluta falta de rencor restregándose contra su pantalón en cuanto ha vuelto a casa). Pero lo que en su día fue planteado como un inocente ejercicio visual para no perserse, se ha acabado transformando en una herramienta básica de supervivencia.

Son tantas las veces que nos perdemos en el sinuoso camino de la vida. Es entonces cuando, sin darnos cuenta, buscamos referencias. Porque sabemos que sólo unas adecuadas referencias pueden guiarnos de nuevo para encontrar nuestra identidad entre la muchedumbre. 

Hay referencias muy sólidas en forma de familia o, sobretodo, amigos de verdad. Esas son seguras y fiables. Son las más importantes. Son las que permiten que nunca llegues a perderte del todo. Pero poco te puedes alejar con ellas. 

Con las otras hay que tener cuidado. Te pueden llevar muy lejos. Ayudarte a conocer senderos interiores que nunca hubieras imaginado. Pero puedes acabar más perdida de lo que estabas.

Mi humilde consejo es que busques aquellas referencias que te hagan sentirte orgulloso de ser tu mismo. Porque ahi estarás yendo por el buen camino, aunque sea con muletas.


Bon Jovi - Brokenpromiseland

"Let the past just fade to black"

https://youtu.be/p8hU37Mmkpo



sábado, 3 de octubre de 2015

SITUACIONES LÍMITE


I will be back...


Yo había decidido andar por lo segao. Pero está claro que uno no puede renunciar a su esencia. Por eso, el jueves por la mañana, no me pude resistir a probar una vía difícil de escalada en el rocódromo donde entreno normalmente. 
El paso que cruzaba de una pared a otra era precioso. Estaba a punto de conseguirlo, pero me confié demasiado y en el último momento caí en las terribles garras de la fuerza de la gravedad.
Pude escuchar perfectamente un preocupante crack, seguido por un inteso dolor que me tumbó en el suelo de la colchoneta.

Los fuertes brazos de Luis, mi monitor, me aparcaron cuidadosamente en boxes. Allí fui inmediatamente asistida por otro escalador profesional que habría logrado tranquilizarme por completo si no se hubiera empeñado en apretar una enorme bolsa de hielos contra mi malogrado tobillo. 
Cuando estaba a punto de desmayarme de dolor apareció Loli con un azucarado café que logró resucitarme lo suficiente para llegar a Urgencias por mi propio pie.

Todos los responsables y compañeros de escalada del King-Kong estuvieron, nunca mejor dicho, a la altura. Especial mención a Amparo que con su maravilloso sentido del humor logró sacarme unas cuantas sonrisas en medio de tanta agonía. Aparte de demostrar que se puede contar con ella, no uno ni dos... y que encima tiene un estupendo gusto para escoger gominolas.
Y por supuesto a Loli, que me acompañó como una verdadera amiga en todo momento. Desde la aparatosa salida del rocódromo hasta el también aparatoso asentamiento en el sofá de mi casa, ya debidamente diagnosticada con fractura de peroné.

Realmente tengo que dar gracias a tantas personas... Especialmente a mi padre, que ha venido a salvarme el culo como siempre. Pero también a Marco, que ha hecho lo que ha podido. A Montse que me porporcionó inmediatamente las mejores herramientas para esta situación; y de paso se quedó a hacerme la cena, acompañada de su maravillosa pareja. (Por eso le perdono que dejaran mi cocina impregnada con su asqueroso amor...)

A mis vecinas Maaike, Popi, Teresa y Eva. A Iván, que siempre ha estado ahí. Y a mis amigas de siempre, de las que no esperaba menos. A mi prima Marian...
A mi hermano ni le menciono.

Y después de expresar toda mi gratitud a mis seres queridos sólo tengo una pregunta. ¿Me van a seguir puteando los dioses? ¿Me pueden ocurrir más desgracias? ¿Qué coño estoy haciendo tan mal?

Empiezo a pensar que se han puesto de acuerdo para poner a prueba mi espíritu positivo. Es como si comentaran "mmm... ahí abajo hay una flipada de la vida que no se rinde; que sigue queriendo cambiar el mundo; que se cree que uno puede perseguir sus sueños toda la vida; que se empeña en poner a prueba sus límites; que sigue teniendo fe en el amor y en la bondad de los seres humanos... Vamos a por ella."

Pues que sepan que no van a poder conmigo. Que sigo pensando que de todo se aprende. Más aún de las situaciones límite.

Esta fractura me ha traído dos nuevas amigas y muchas ratificaciones. La más importante es que no voy a rendirme jamás. 

Pero además pienso rodearme y fomentar mis relaciones con personas que sepan sacarme carcajadas ante el dolor, que las hay. Y vade retro cualquiera que me haga torcer el más mínimo gesto. 

Michael Bublé - It's A Beautiful Day