sábado, 3 de octubre de 2015

SITUACIONES LÍMITE


I will be back...


Yo había decidido andar por lo segao. Pero está claro que uno no puede renunciar a su esencia. Por eso, el jueves por la mañana, no me pude resistir a probar una vía difícil de escalada en el rocódromo donde entreno normalmente. 
El paso que cruzaba de una pared a otra era precioso. Estaba a punto de conseguirlo, pero me confié demasiado y en el último momento caí en las terribles garras de la fuerza de la gravedad.
Pude escuchar perfectamente un preocupante crack, seguido por un inteso dolor que me tumbó en el suelo de la colchoneta.

Los fuertes brazos de Luis, mi monitor, me aparcaron cuidadosamente en boxes. Allí fui inmediatamente asistida por otro escalador profesional que habría logrado tranquilizarme por completo si no se hubiera empeñado en apretar una enorme bolsa de hielos contra mi malogrado tobillo. 
Cuando estaba a punto de desmayarme de dolor apareció Loli con un azucarado café que logró resucitarme lo suficiente para llegar a Urgencias por mi propio pie.

Todos los responsables y compañeros de escalada del King-Kong estuvieron, nunca mejor dicho, a la altura. Especial mención a Amparo que con su maravilloso sentido del humor logró sacarme unas cuantas sonrisas en medio de tanta agonía. Aparte de demostrar que se puede contar con ella, no uno ni dos... y que encima tiene un estupendo gusto para escoger gominolas.
Y por supuesto a Loli, que me acompañó como una verdadera amiga en todo momento. Desde la aparatosa salida del rocódromo hasta el también aparatoso asentamiento en el sofá de mi casa, ya debidamente diagnosticada con fractura de peroné.

Realmente tengo que dar gracias a tantas personas... Especialmente a mi padre, que ha venido a salvarme el culo como siempre. Pero también a Marco, que ha hecho lo que ha podido. A Montse que me porporcionó inmediatamente las mejores herramientas para esta situación; y de paso se quedó a hacerme la cena, acompañada de su maravillosa pareja. (Por eso le perdono que dejaran mi cocina impregnada con su asqueroso amor...)

A mis vecinas Maaike, Popi, Teresa y Eva. A Iván, que siempre ha estado ahí. Y a mis amigas de siempre, de las que no esperaba menos. A mi prima Marian...
A mi hermano ni le menciono.

Y después de expresar toda mi gratitud a mis seres queridos sólo tengo una pregunta. ¿Me van a seguir puteando los dioses? ¿Me pueden ocurrir más desgracias? ¿Qué coño estoy haciendo tan mal?

Empiezo a pensar que se han puesto de acuerdo para poner a prueba mi espíritu positivo. Es como si comentaran "mmm... ahí abajo hay una flipada de la vida que no se rinde; que sigue queriendo cambiar el mundo; que se cree que uno puede perseguir sus sueños toda la vida; que se empeña en poner a prueba sus límites; que sigue teniendo fe en el amor y en la bondad de los seres humanos... Vamos a por ella."

Pues que sepan que no van a poder conmigo. Que sigo pensando que de todo se aprende. Más aún de las situaciones límite.

Esta fractura me ha traído dos nuevas amigas y muchas ratificaciones. La más importante es que no voy a rendirme jamás. 

Pero además pienso rodearme y fomentar mis relaciones con personas que sepan sacarme carcajadas ante el dolor, que las hay. Y vade retro cualquiera que me haga torcer el más mínimo gesto. 

Michael Bublé - It's A Beautiful Day












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