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| ETERNO RETORNO |
En mi último post hablaba de la sinceridad.
Sinceramente, ya no soy una mujer fuera de foco. Es más, he alcanzado un grado de nitidez visual que roza la clarividencia.(Interesados en que os lea el futuro podéis mandar un privado)
Por eso hoy sí quiero poner fin a este blog.
Por estas fechas, hace dos años, perdí a mi pareja de vida. Ahora soy consciente de que estuve todo este tiempo llorándolo sin querer llorarlo. Y de que probablemente fue aquello lo que más nubló mi visión.
El viernes hablaba con otra amiga divorciada de lo difícil que resulta romper con el padre de tus hijos. Ella me comentaba que era como tener que reconstruirse desde cero. Me pareció una gran definición.
Para ello necesitas todo el apoyo del resto de tus seres más queridos. A mi me faltó mi madre. Y me faltará siempre, porque una madre es lo más preciado que uno tiene en la vida. Una madre es el puñetero amor incodicional, aunque sea la peor madre del mundo. En el caso de la mía era encima una de las más bellas personas que he conocido. Sabía amar sin consentir. Su lema era "ayudo a quien se ayuda". Pero bueno, no me quiero poner ñoña. Además, ahora que me he encontrado conmigo misma, la noto mucho más cercana.
No soy psicóloga, pero imagino que está muy estudiado que cuando a uno no le gusta su realidad y no puede cambiarla, trata de escaparse de ella.
El problema viene cuando las circunstancias se ponen tan adversas que tienes que salir corriendo para sobrevivir. Y en esa huída hacia adelante, cuando por fin te paras a resoplar en un descampado creyendo que ya estás a salvo, vas y te das cuenta de que en esa huída te has dejado tu identidad. Pero no pasa nada. Eres una mujer fuera de foco. Todo vale. Puede resultar muy divertido empezar una nueva vida sin identidad.
Tus buenos amigos de siempre (incluyo por suepuesto a mi familia) te tratan igual. Es más. Te siguen la corriente, pobrecita. Y tienen una enorme paciencia. Tu estableces nuevas relaciones, generalmente con otros seres "sin identidad". Pero ves que no avanzas. Cada vez estás más enredada y por fin descubres que no te queda otro remedio que hacer un viaje interior.
Sin saberlo, este blog ha sido mi camino para encontrarla. Ahora lo veo evidente. La vida se entiende mirando para trás. De nuevo el poema me queda la palabra, que en su día utilicé en un post.
EN EL PRINCIPIO
Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.
Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.
Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.
(BLAS DE OTERO)
Mi hermano siempre ha admirado mucho mi capacidad para "desnudarme" en este blog. Pero es que uno no se puede limpiar bien cuando está vestido. Es como recuperar la identidad disfrazado de camaleón.
Lo cierto es que una de las satisfacciones más inesperadas y grandes que me ha dado este blog ha sido descubrir el enorme respeto que la gente ha mostrado ante "mi desnudo integral".
Nuestras relaciones serían infinitamente mejores si nos desnudáramos más a menudo. Entiendo que haya miedete. El mayor de todos, el de ser aceptados tal y como somos. Pero es la pescadilla que se muerde la cola porque si no nos mostramos tal y como somos, tampoco nos van a querer de verdad. Querrán a esa proyección que queremos dar de nosotros mismos. Eso tiene que ser muy triste, y agotador. Además, tarde o temprano te tienes que quitar el maquillaje y la faja reductora. Y sé de alguno que ha salido corriendo...
Para vivir no quiero
islas, palacios, torres.
¡Qué alegría más alta:
vivir en los pronombres!
Quítate ya los trajes,
las señas, los retratos;
yo no te quiero así,
disfrazada de otra,
hija siempre de algo.
Te quiero pura, libre,
irreductible: tú.
Sé que cuando te llame
entre todas las gentes
del mundo,
sólo tú serás tú.
Y cuando me preguntes
quién es el que te llama,
el que te quiere suya,
enterraré los nombres,
los rótulos, la historia.
Iré rompiendo todo
lo que encima me echaron
desde antes de nacer.
Y vuelto ya al anónimo
eterno del desnudo,
de la piedra, del mundo,
te diré:
«Yo te quiero, soy yo».
Pedro Salinas,
La voz a ti debida, 1933
En su día un desconocido me apuntó que encontrar la fuerza sólo era la mitad de la solución. Cuando por fin la encontré me preguntaba cuál sería la otra mitad. Ya está: La identidad. La identidad podría definirse como esa mezcla de memoria y voluntad.
De nuevo las tres potencias del alma: memoria, entendimiento y voluntad.
Si. He estado muy perdida. Pero para encontrarse bien hay que perderse bien. Al fin y al cabo el motor del universo es precisamente la energía oscura.
Ahora creo estar preparada para coger mi ropa y seguir luchando por lo que todos deberíamos luchar. Por un mundo mejor. Y no es que vaya a fundar mañana una ONG, pero al menos empezaré por tratar de no gritar a mis hijos.
Michael Jackson - Heal The World
https://youtu.be/BWf-eARnf6UGracias a todos por haber compartido este viaje conmigo.







