Esta mañana he acudido a un taller de planificación estratégica en Majadahonda.
Ha sido una experiencia increíble. Hay que reconocer que vivimos en una sociedad privilegiada.
Que sí. Que ya sabemos que muchos políticos roban sin escrúpulos. Pero también hay gente honrada ocupando cargos de poder. Afortunadamente, la mayoría. Y esta gente se preocupa por el desarrollo social y el bienestar de la comunidad.
Últimamente, en medio de mi pequeño caos de crecimiento personal, me está dando la sensación de que no soy la única, ni mucho menos. Y este taller me ha permitido constatar que efectivamente la sociedad está cambiando mucho.
Todas las mujeres allí presentes estábamos sobradamente preparadas. Había un notable nivel de educación, entusiasmo y ganas de emprender. La encantadora profesora, Pepa Almazán, comenzó explicando que hay un concepto básico y clave a la hora de emprender un negocio. Se llama Propuesta de Valor. La Propuesta de Valor consiste en no dejar de pensar en el cliente cuando desarrollamos nuestra idea de negocio.
Es curioso que el adjetivo de la propuesta sea precisamente el valor. Por lo que explicó a continuación, creo que ese adjetivo en este contexto engloba dos significados: por una parte el valor que va a darle el cliente a ese producto y por otra el valor que le echamos nosotros para lanzarnos a desarrollarlo.
Acto seguido nos puso un vídeo muy aleccionador sobre lo que suponía tener que abandonar la seguridad de la zona de confort para lanzarse a la aventura de crear algo nuevo.
Me dejó flipada. Es curioso cómo según se enfoque esa zona que está por ver se puede calificar de zona de pánico o zona mágica. De nuevo me hace pensar que TODO ESTÁ EN UNO MISMO. Desde luego hay que verla como zona mágica o mejor te quedas en tu zona de confort.
Clave también la reflexión de que lo que tu no decidas, lo harán otros por ti.
Luego siguió el curso muy participativo y todas acordamos que es inútil quedarte esperando a que te llamen para ofrecerte un puesto de trabajo. Para bien más que para mal estamos en la era de la libertad. Ya no hay estructuras empresariales como las de antes, donde todo estaba muy jerarquizado y estandarizado y entrabas y ibas escalando posiciones según tu fidelidad, a poca capacidad que tuvieras de ir aprendiendo las funciones establecidas.
Ahora no queda otro remedio que pensar. Hay que aportar ideas nuevas que nos permitan adaptarnos a las nuevas necesidades del cliente.
Me tranquiliza pensar que no pasa nada por sentirse un poco perdido cuando abandonamos esa zona de confort. Es normal porque en la escuela no nos preparan para esto. Pero deberían.
Cuando mis padres nos dejaban en la casa del pueblo con mi madrina al principio no nos dejaba salir de casa. Pero un día nos escapamos. Pasamos algo de miedo, pero fue emocionante. Acabamos volviendo a casa sanos y salvos. Cuando mi madrina se enteró de que llevábamos varios días haciéndolo consintió en que podíamos ir a jugar al parque, pero no más allá.
Bastó la acotación para calentar nuestras alas y nuestro siguiente objetivo fue llegar a la bolera del pueblo. De nuevo nos pilló y nos puso otra línea para quebrantar.
Aún recuerdo el miedo que pasé cuando tuvimos que atravesar unas casetas de gitanos que había ya a la salida del pueblo antes de llegar a la playa. Pero también lo logramos.
Es cierto que siempre volvíamos a nuestra zona de confort. Pero siempre se encuentra una zona de confort a la que volver.
¿Y tu? ¿Te atreves a soñar la zona mágica?
Dedicado a Claudia, que me consta que se ha atrevido, y a mi hermano, con quien aprendí a salirme de la zona de confort, bien agarrada a su mano. (Además este fue uno de los primeros LP´S que se compró).
A Kind of Magic -Queen-

Muy bonito. Me encanta recuperar recuerdos con un matiz épico...
ResponderEliminarY respecto a lo de los clientes y el valor, me has recordado la definición de calidad de nuestro amigo Rogelio: "Calidad es darle al cliente más de lo que espera". Ahí te lo dejo...
Besín
Muy bonito. Me encanta recuperar recuerdos con un matiz épico...
ResponderEliminarY respecto a lo de los clientes y el valor, me has recordado la definición de calidad de nuestro amigo Rogelio: "Calidad es darle al cliente más de lo que espera". Ahí te lo dejo...
Besín
Muy interesante la reflexión de Roger. Así le va de bien.
ResponderEliminarY qué suerte tener un hermano de calidad. Love you!!!!