Tengo muy claro que, como le dice Christian a Satine en Moulan Rouge, en esta vida:
The greatest thing you'll ever learn is just to love and be loved in return.
Ante la negativa de la cabaretera a caer en tan poco práctico sentimiento, el perservante escritor continúa con sus armónicas reflexiones:
Love is a many splendored thing. Love lifts us up where we belong. All you need is love!
Aquí arranca una de las más bellas secuencias musicales que he visto en el cine: "Elephant Love Medley".
Cuando descubrí que mi matrimonio no tenía solución, lo primero que pensé fue lo difícil que me resultaría encontrar un hombre mejor. Porque claro, una no se divorcia para ir a peor, digo yo. Lo cierto es que, el muy capullo dejó el listón bastante alto.
Depués de cambiar impresiones con varias amigas de mi especie he llegado a la conclusión de que rehacer tu vida con otro hombre es muy complicado por tres motivos principales:
1. El dramático background de los protagonistas. (También llamado "pedrada")
2. La dificultad de encajar dos piezas tan complejas en un puzzle que para nada comienza de cero. (Eso si no nos enzarzamos en la discusión de si metemos mis piezas en tu puzzle o las tuyas en el mío)
3. La imposibilidad de abstenerse de comparaciones. (No se puede evitar coger constantemente distancia para analizar si los nuevos elementos en escena suman o restan)
Con este paonorama dan ganas de quedarse sola, que es lo que me temo acabamos haciendo un buen porcentaje de divorciados.
Pero es triste renunciar al amor. Yo no pienso hacerlo nunca. Así que creo que lo mejor es tomárselo con deportividad, como todo en esta vida.
Tengo que reconocer que todos los hombres con los que he intentado acompasar mi corazón se han portado muy bien conmigo. Y me alegra declarar que, acabara como acabara nuestra relación, me han ayudado a avanzar mucho emocionalmente.
En esto del amor no hay vencedores ni vencidos. Como ya dije en su día el que más ama eso que se lleva, aunque lo pase peor después en la ruptura. Yo he estado en ambos bandos y no sé qué prefiero. Quizás lo mejor sea la alternancia, como en el gobierno.
Lo que está claro es que uno no debe perder la fe en este noble sentimiento bajo ningún concepto. Porque el amor más fugaz también es eterno.
Para todos esos nobles intentos que no pudieron ser va esta preciosa canción de Sixto Rodríguez:
FORGIVE IT
(Dedicada a mi amada Montse, que me descubrió a este pedazo de artista)

Estamos anclados al suelo por pesados baúles cargados de recuerdos, vivencias y anhelos, y los queremos tanto que podemos quedarnos aquí toda la vida, viendo las luces de los trenes a lo lejos, apegados a ellos para que no se nos pierdan jamás, sin darnos cuenta de que quizás la solución sería vaciarlos, aunque fuera en parte, para dejar sitio a la carga que llevase otra persona que quisiera coger el baúl por el asa contraria y seguir el camino contigo.
ResponderEliminarQuizás es que hoy me siento optimista pensando que eso puede pasar...
Muy bonito, Joaquín.
ResponderEliminarPrecisamente la gracia que tiene esta vida es que todo puede pasar...