domingo, 26 de abril de 2015

AUTÉNTICAMENTE CHUNGAS

Gata chunga


Esta mañana me lancé a defender a una vieja amiga en uno de mis más concurridos grupos de whatsup. Hoy es su cumple (felicidades, Marta) y uno de los integrantes del chat escribió que él pasaba de felicitar a la chunga.
No pude evitar entrar al trapo y llamé al órden a mi querido excompañero. Pero en seguida me di cuenta de que se trataba de un bonito apelativo cariñoso; igual que cuando le pone los emoticonos de las pastillas a otra querida y respetada integrante del grupo, señalando que no debe olvidarse la medicación.
Lo cierto es que este chaval es la risión. Es salao como él sólo.

Yo acabé por atribuirme también el título de chunga y les escribí que les dieran mucho a todos que yo me iba a desayunar.

Y mira por dónde, gracias a Fran ya tengo tema del blog.

En esta vida hay chungas y polites. Y ya se sabe que en el medio está la virtud. Pero si hay que elegir yo me quedo con las chungas.

La chunga, al menos, dice lo que piensa. Que si. Que es muy importante la educación y el respeto. Pero yo prefiero la sinceridad, siempre que nazca desde el corazón. Cada vez me gusta más la gente que no va de perfecta y que me dice lo que piensa de mi a la cara. Que yo tampoco soy perfecta, pero si no me dan pistas, no puedo mejorar.

Lo peor de las polite es que nunca sabes a qué atenerte con ellas. Además a la larga te das cuenta de que son muy cucas. Porque son tan profesionales del bienqueda que no les importa dejarte en bragas con tal de seguir siendo dignas de portada del Hola.

A mi cada vez me gusta más rodearme de personas que se atreven a ser ellas mismas. Mi madre era así. Era una mujer auténtica. Recuerdo una vez que, después de organizar una gran comida de Navidad con varios familiares, la pobre, cansada de habérselo currado tanto y viendo que nadie se decidía a despedirse de motu propio, de pronto dijo: 

-Bueno, y ahora, a tomar por el culo toda la humanidad.

Su sincera espontaneidad fue recibida con una inquieta sorpresa, pero resultó eficaz. En quince minutos estaban todos fuera.

Desde ese día creo que empezó a ser una mujer mucho más feliz. Más chunga, podrían decir algunos, pero más auténtica y desde luego, más feliz.

Oscar Wilde decía que "El hombre es bueno cuando es feliz, pero la sociedad se empeña en que sea bueno; y cuando es bueno, ráramente es feliz".

Pues eso pienso yo de la gente polite. Que en el fondo no puede ser feliz. Si estás siempre pendiente de quedar bien con todo el mundo es imposible atreverse a ser uno mismo.

Entiendo que a los niños debemos enseñarles respeto y educación. Pero su maravillosa y sincera desinhibición muchas veces se echa en falta en el mundo adulto.

Y ahora, si me disculpais, ha sido un duro fin de semana con los niños rezumando energía a piñón casi 24 horas al día. Menos mal que mañana hay cole, porque si no me los llevaba a jugar al escondite en la montaña. Así que a tomar por el culo el blog, que me voy a tirar a ver una peli.

¿Mola o no mola ser chunga?

Felicidades Marta!!!! Y que chungues muchos más!!!!!

Aerosmith - Crazy


4 comentarios:

  1. Para cuando algún post rememorando nuestras conversaciones de gradas...
    Ya veo q la huella q dejé no fue muy profunda....
    Por cierto para antipolites puedes pasarte por mi casa

    ResponderEliminar
  2. Demasiada huella, pero tu lo has querido.
    Hablaré de nuestras conversaciones de las gradas... y de convivenvias...
    Desde el cariño, eh???
    Un beso

    ResponderEliminar