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| Playa de los Alemanes. Zahara de los Atunes (Cádiz) |
A menudo me sorprendo comprobando lo rápido que crecen mis hijos.
Me parece que fue ayer cuando mi exmarido clamaba por los tiempos en los que pudiéramos salir de casa con las manos en los bolsillos.
Al fin y al cabo un bebé es algo así como un tamagochi de carne y hueso rodeado de un montón de aparatosos bultos. Y eso que yo siempre fui una madre hippy de esas que no hervía los biberones y confiaba en la desinfección de chupetes caídos al suelo con la saliva materna.
Yo tuve dos tamgochis muy seguidos y menos mal que eran nietos muy queridos por mi madre y que, durante el año más duro, conté con la ayuda de una interna.
Pero el momento de salir con las manos en los bolsillos llegó antes de lo que imaginaba. Y ahora siento una terrible nostalgia cuando veo vídeos como el de las primeras natillas que se comió mi hijo. Una secuencia maravillosa desde los denodados intentos por abrir la tapa él sólo, hasta los lametones finales tratando de aprovechar hasta el último resquicio de chocolate que se hubiera podido quedar por el camino.
Ayer observaba cómo mis hijos jugaban con otro amigo de su edad y su hermanita bebé. Me enterneció comprobar cómo la consiguieron integrar en su juego de conseguir bajar por una rampa todos subidos en el coche-patinete sin que sufriera el más mínimo miedo. Es más, se lo estaba pasando en grande.
Me fijé entonces en su sonrisa que mostraba alegre todos sus dientecitos de leche. Pensé que el Ratoncito Pérez ya se había pasado unas cuantas veces por mi casa y que llegaría un día en el que ya no se pasaría más.
Entonces la mamá de los niños me comentó que ya tenía ganas de que su hija empezara al cole y se espabilara un poco más.
No pude evitar pedirle que aprovechara estos momentos, que vuelan.
Nos pasamos media vida queriendo apurar etapas y otra media añorando tiempos pasados, cuando lo único que debería preocuparnos es conservar la capacidad de regalar sonrisas en el presente.
Lo siento pero en este preciso instante no puedo evitar dejar de escribir y ponerme a jugar con mis hijos a ver cuántas sonrisas les saco.
Hoy es el ayer de mañana, de Petit Pop

Life is what happens to you while you're busy making other plans...
ResponderEliminarwww.youtube.com/watch?v=WMwtBVqZKkI
Muy bonito, Joaquín. Muchas gracias por tus aportaciones.
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